La traducción cambia la longitud del texto. Un catálogo que encaja en español puede desbordar en alemán, quedar demasiado breve en inglés o necesitar reajustes en francés, portugués, italiano o árabe.
La maquetación multilingüe evita entregas con tablas rotas, textos cortados, saltos irregulares, pies de imagen desalineados o archivos finales poco profesionales. Puede contratarse junto con la traducción o como fase posterior.
Antes de empezar revisamos archivos editables, fuentes, imágenes vinculadas, formato de salida, idioma, número de páginas y plazo. Si solo existe un PDF cerrado, puede ser necesario recrear parte del diseño.
Catálogos, manuales y materiales corporativos
Trabajamos con catálogos técnicos, manuales, fichas de producto, folletos, presentaciones, formularios, memorias, informes, documentación comercial y materiales para ferias. En empresas exportadoras, el mismo contenido suele necesitar versiones para varios mercados.
El objetivo no es solo que el texto esté traducido. El documento final debe ser legible, coherente y utilizable por ventas, compras, soporte técnico, distribuidores, clientes o autoridades.
InDesign, Word, PowerPoint y PDF
Podemos trabajar con InDesign, Word, PowerPoint, Excel, PDF editable, HTML exportado y otros formatos. Para InDesign conviene entregar el paquete completo con fuentes, imágenes y enlaces. Si faltan recursos, puede aumentar el tiempo de preparación.
En PowerPoint hay que revisar cuadros de texto, notas del presentador, gráficos, iconos y textos incrustados. En Word hay que vigilar índices, tablas, encabezados, pies, numeración y estilos. En PDF cerrado, la recuperación puede no ser perfecta.
Idiomas con expansión o escritura distinta
Algunos idiomas ocupan más espacio que el español. Otros, como árabe o hebreo, requieren dirección de lectura distinta. También hay que vigilar caracteres especiales, separación silábica, unidades, puntuación, numeración y compatibilidad de fuentes.
En documentos técnicos, la maquetación debe respetar advertencias, tablas, llamadas, notas, capturas y referencias. Un corte de línea mal resuelto puede afectar a una instrucción de seguridad o a una especificación.
Corrección final sobre maqueta
Tras maquetar, conviene revisar el archivo final en su contexto visual. Esta fase detecta cortes, saltos, encabezados desplazados, pies de imagen, referencias cruzadas, páginas en blanco o problemas de exportación.
Si el documento combina traducción técnica, revisión y DTP, recomendamos cerrar primero el texto y maquetar después. Corregir contenido cuando la maqueta ya está cerrada suele generar más ajustes.




